Quien tenga algo de conocimiento sobre política estadounidense encontrará bastante decepcionante los análisis que hace la prensa española de la victoria de Trump. Dicho francamente, unos profesionales que cobran por informar tendrían que ser capaces de ir un poco más allá de la monserga de que es un fascista que recurre a las fake news, o el absurdo ése de que el pueblo americano no está listo para votar a una mujer de color. Algunos medios de comunicación en lengua inglesa empero están sacando muchos artículos y reportajes explicando de manera admirablemente ponderada lo que ha sucedido, que es ciertamente complejo y poco susceptible de simplificaciones infantiloides.
Lo cierto es que los republicanos han
ido a las elecciones con un mensaje claro e ilusionante, mientras que los
demócratas no tenían ninguna propuesta viable y se han limitado a pontificar
que ellos eran moralmente superiores que el aprendiz de dictador gordo y con el
pelo naranja. Los primeros hablaban desde la sufriente realidad cotidiana y los
segundos desde la elitista ideología progresista de las clases altas.



















