17.4.26

La derrota del pensamiento, de Alain Finkielkraut

 

Alain Finkielkraut (1949) es un intelectual francés, hijo de un judío polaco deportado a Auschwitz, que de joven se vio asociado al grupo de los “nuevos filósofos” (Bernard Henry-Levy, Pascal Bruckner…), esos hijos díscolos de la rive gauche parisina que en los años setenta quisieron matar al padre, siendo el padre, claro, Jean Paul Sartre.

Finkielkraut ha tenido una larga vida y ha escrito mucho. Desde el izquierdismo universitario inicial ha derivado en su madurez hacia un conservadurismo liberal de raigambre ilustrada. La derrota del pensamiento [1], publicado a mediados de los años ochenta, demuestra que su antimarxismo fue pronto evidente, y también que supo prever el futuro con la certeza de un oráculo. El libro no está escrito contra Karl Marx, que le parece un adversario derrotado, sino contra Joseph de Maistre y contra Johann Gottfried Herder, adalides de la reacción antiilustrada, y contra Franz Fanon, Michel Foucault y Claude Levi-Strauss, a los que ve como paradójicos epígonos de los primeros y artífices involuntarios de la victoria retroactiva de la contrarrevolución decimonónica.

6.4.26

René Girard, de Ángel Barahona


René Girard (1923-2015) fue un pensador francés cuya carrera académica se desarrolló principalmente en Estados Unidos. Aunque su nombre aún no ha alcanzado la categoría de celebridad intelectual, fue muy respetado por grandes pensadores del siglo XX, y su obra está ganando una creciente repercusión en diversas disciplinas de las ciencias sociales. Paul Ricoeur afirmó que "será de la misma importancia para el siglo XXI que Marx o Freud para el XX". Resumir su pensamiento en unas pocas líneas es arriesgado, pero podríamos decir que su teoría se basa en tres pilares fundamentales: el deseo mimético, el mecanismo del chivo expiatorio y la lectura teológica de la figura de Cristo.

La piedra angular del pensamiento de Girard es la teoría mimética. Lo que separa al ser humano del resto de los animales es su capacidad de imitación, que es mucho más intensa y compleja. Desde el nacimiento, aprendemos copiando a otros.

4.4.26

Las religiones políticas, de Eric Voegelin


Eric Voegelin (1901-1985) fue un filósofo católico alemán de origen judío que dejó una extensa y valiosa obra escrita; lamentablemente es poco conocido tanto en el mundo académico como entre los lectores más generalistas. Fernando Vallespín, sin embargo, en el quinto volumen de su magnífica Historia de la Teoría Política, afirma que Eric Voegelin, Leo Strauss y Hannah Arendt son el trío de filósofos políticos más significativos del siglo XX, al menos dentro de la categoría que él llama el “normativismo ontológico”, es decir, pensadores que no plantean un mero análisis empirista o dialéctico de la política, sino que proponen una teoría fuerte -o también llamada “teoría épica”- dotada de una sólida base ontológica que recupera además la filosofía política clásica. Esta categorización nos parece acertada. En el caso de Voegelin la base ontológica no podría ser más sólida: Dios, toda su teoría política orbita en torno a Él; y el alegato en favor de volver a Platón y Aristóteles es constante y atraviesa toda su obra. De hecho dirá que a partir de Maquiavelo la ciencia