23.5.26

La mente naufragada, de Mark Lilla

 

Los libros de teoría política anglosajona tienen, por lo general, bastantes inconvenientes. Muchas veces no son más que páginas de relleno en torno a una idea potente, o incluso un tuit, y podrían haberse quedado en un breve artículo. Otras veces son demasiado circunstanciales y en una semana, cuando caduca el trending topic que comentan, ya son inútiles.

La mente naufragada. Reacción política y nostalgia moderna[1] de Mark Lilla, profesor en la Universidad de Columbia, tiene empero nutriente intelectual. Es un libro breve, de prosa amable y accesible. No hace falta conocer previamente a los autores que analiza porque los presenta bastante bien. Tiene ocho capítulos que se pueden leer de manera independiente, porque, como nos dice el propio autor, son textos escritos en distintas épocas de su vida y que solo se han reunido para esta publicación. De cualquier manera, como se relacionan con una línea de investigación determinada, tienen un hilo común y el libro posee una relativa unidad temática.

17.4.26

La derrota del pensamiento, de Alain Finkielkraut

 

Alain Finkielkraut (1949) es un intelectual francés, hijo de un judío polaco deportado a Auschwitz, que de joven se vio asociado al grupo de los “nuevos filósofos” (Bernard Henry-Levy, Pascal Bruckner…), esos hijos díscolos de la rive gauche parisina que en los años setenta quisieron matar al padre, siendo el padre, claro, Jean Paul Sartre.

Finkielkraut ha tenido una larga vida y ha escrito mucho. Desde el izquierdismo universitario inicial ha derivado en su madurez hacia un conservadurismo liberal de raigambre ilustrada. La derrota del pensamiento [1], publicado a mediados de los años ochenta, demuestra que su antimarxismo fue pronto evidente, y también que supo prever el futuro con la certeza de un oráculo. El libro no está escrito contra Karl Marx, que le parece un adversario derrotado, sino contra Joseph de Maistre y contra Johann Gottfried Herder, adalides de la reacción antiilustrada, y contra Franz Fanon, Michel Foucault y Claude Levi-Strauss, a los que ve como paradójicos epígonos de los primeros y artífices involuntarios de la victoria retroactiva de la contrarrevolución decimonónica.

6.4.26

René Girard, de Ángel Barahona


René Girard (1923-2015) fue un pensador francés cuya carrera académica se desarrolló principalmente en Estados Unidos. Aunque su nombre aún no ha alcanzado la categoría de celebridad intelectual, fue muy respetado por grandes pensadores del siglo XX, y su obra está ganando una creciente repercusión en diversas disciplinas de las ciencias sociales. Paul Ricoeur afirmó que "será de la misma importancia para el siglo XXI que Marx o Freud para el XX". Resumir su pensamiento en unas pocas líneas es arriesgado, pero podríamos decir que su teoría se basa en tres pilares fundamentales: el deseo mimético, el mecanismo del chivo expiatorio y la lectura teológica de la figura de Cristo.

La piedra angular del pensamiento de Girard es la teoría mimética. Lo que separa al ser humano del resto de los animales es su capacidad de imitación, que es mucho más intensa y compleja. Desde el nacimiento, aprendemos copiando a otros.

4.4.26

Las religiones políticas, de Eric Voegelin


Eric Voegelin (1901-1985) fue un filósofo católico alemán de origen judío que dejó una extensa y valiosa obra escrita; lamentablemente es poco conocido tanto en el mundo académico como entre los lectores más generalistas. Fernando Vallespín, sin embargo, en el quinto volumen de su magnífica Historia de la Teoría Política, afirma que Eric Voegelin, Leo Strauss y Hannah Arendt son el trío de filósofos políticos más significativos del siglo XX, al menos dentro de la categoría que él llama el “normativismo ontológico”, es decir, pensadores que no plantean un mero análisis empirista o dialéctico de la política, sino que proponen una teoría fuerte -o también llamada “teoría épica”- dotada de una sólida base ontológica que recupera además la filosofía política clásica. Esta categorización nos parece acertada. En el caso de Voegelin la base ontológica no podría ser más sólida: Dios, toda su teoría política orbita en torno a Él; y el alegato en favor de volver a Platón y Aristóteles es constante y atraviesa toda su obra. De hecho dirá que a partir de Maquiavelo la ciencia

21.3.26

El legado intelectual y político de Álvaro Gómez Hurtado

 

En las elecciones de 1974 a la presidencia de la República de Colombia los tres candidatos fueron Alfonso López Michelsen, Álvaro Gómez Hurtado y María Eugenia Rojas, los tres hijos de ex presidentes. Carlos Rangel afirma que el hecho de que esto al “establishment político colombiano” le pareciera normal sólo indicaba que “la guerra [de independencia] liquidó la soberanía imperial española sin conmover demasiado la sociedad, por lo cual las oligarquías criollas lograron en efecto sustituir pura y simplemente a los procónsules peninsulares; y administraron luego exitosamente un poder tradicional y hereditario, en algunos casos hasta nuestros días”[1].

13.3.26

Los Noventa, de Chuck Klosterman


Chuck Klosterman es uno de los pocos autores a los que guardo lealtad; creo que he leído todo lo que ha publicado, incluso lo que no está traducido. No es particularmente conocido en España. Si tuviera que explicarle a un lego qué tipo de cosas escribe este fulano, lo ejemplificaría así: Imagínate una fotografía en la que se ve a Lady Gaga, Elon Musk y Kim Jong-un sonrientes en un strip-club de Moldavia… Bien, pues Klosterman es el tipo que, tras ver esta estampa, escribiría un libro centrado en el bigote del camarero que aparece casi fuera de foco sirviéndoles la bebida.

Los noventa es su último libro publicado en nuestro país. Es de no ficción, como toda la obra del autor, pero esta vez no es una selección de artículos independientes, como suele ser habitual. Tampoco es una biografía, aunque tiene un componente biográfico. Es un ensayo unitario de más de cuatrocientas páginas que, como el título indica, nos sumerge en esa década que comenzó con la caída del Muro de Berlín en 1989 y terminó con el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.

11.3.26

Tejidos oníricos, de Santiago Castro Gómez

Santiago Castro Gómez, profesor de la Universidad Javeriana, se reconoce discípulo de aquel Grupo de Bogotá (Marquínez, Salazar, Herrera Restrepo…)  que a finales de los setenta y principios de los ochenta representó la variante colombiana de la Filosofía Latinoamericana. Eran una serie de profesores de la Universidad de Santo Tomás que convocaron la por entonces pionera Maestría en Estudios Latinoamericanos, y a partir de ahí construyeron un discurso latinoamericanista propio, mientras a la vez recuperaban un archivo de pensamiento colombiano del que nadie había querido, o podido, hacerse cargo hasta ese momento.

En otros países del continente el peso de Ortega y Gasset era fundamental debido a su influencia en José Gaos o Leopoldo Zea. En Colombia, empero, los trabajos de Gutiérrez Giradot contra el filósofo madrileño y a favor de Xavier Zubiri habían inclinado a estos profesores hacia el segundo. Por ello los textos que escribieron tienen un carácter metafísico singular, zubiriano, frente a los de sus pares mexicanos o argentinos. Castro Gómez, en su inevitable ruptura con sus maestros, les acusará entre otras cosas de, precisamente, tener un discurso metafísico sin un análisis político real. Además, tampoco le convencía el maniqueísmo sociológico, muy de la época por otro lado, en la que se consideraba al pueblo como portador de verdades incontestables y a la revolución como episodio próximo inexorable.

20.2.26

El mito del rey filósofo, de Danilo Cruz Vélez

 

Danilo Cruz Vélez fue uno de los filósofos colombianos más respetados del siglo XX. Afortunadamente, sus obras completas se editaron en la editorial de la Universidad de los Andes en el año 2015 en seis magníficos y cuidados volúmenes, por lo que ya no es necesario escarbar en las bibliotecas para encontrar algún ajado texto suyo. Aunque estos volúmenes pueden leerse sin intermediarios, existe además un libro independiente pero complementario de entrevistas realizadas por Rubén Sierra Mejía, La época de la crisis, que aporta información y contextualización. En él, el filósofo echa la vista atrás cuando ya no tiene ningún trabajo nuevo pendiente y revisa críticamente todo lo que escribió desde su juventud hasta ese momento.

En cuanto a su estudio El mito del rey filósofo, que corresponde al tercer tomo de sus Obras completas, señala que el hilo conductor del mismo es la confusión entre filosofía y política, y aboga por una separación entre ambas disciplinas. Subraya, suponemos, que hay un hilo conductor porque el texto se compone de tres partes independientes, de extensión y profundidad desiguales. Como es habitual en los libros contemporáneos de filosofía, se trata claramente de un conjunto de trabajos publicados previamente por separado en revistas y ensamblados en forma de libro a posteriori, algo que, si bien puede restarle unicidad, a menudo facilita la lectura, como es el caso.

24.1.26

Apocalipsis de la modernidad, de José María Beneyto

 

Donoso Cortés (1809-1853) fue un pensador y político español del siglo XIX que dejó un importante libro de teoría política, Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo (1851), y varios discursos y conferencias que tuvieron gran repercusión en Europa. Es sabido que su influencia sobre Carl Schmitt fue muy profunda. Pero en general no es muy leído hoy, y se tiende a descartarlo por ultramontano y absolutista. 

Sobre él escribió ya hace unos años el doctor en filosofía José María Beneyto un libro apasionante, Apocalipsis de la modernidad. El decisionismo político de Donoso Cortés[1], que consideramos un ejemplo de buena investigación sobre un pensador político. Pero ante todo es una referencia sobre como clarificar la delicada cuestión del reaccionarismo.