22.11.25

La guerra imaginaria, de Fernando Bonete Vizcaíno


La ciencia ficción es un género literario que rara vez suma puntos en las oposiciones a erudito. Se la considera infantil, poco profunda, y solo unos pocos escritores, como Philip K. Dick o J.G. Ballard, gozan de cierto reconocimiento académico, aunque siempre bajo la condición de que sean referencias secundarias dentro de un marco teórico más prestigioso. En una tertulia diletante puedes citar el contexto tecnológico de la soledad torturada de los personajes ballardianos, pero solo si es para ilustrar las reflexiones heideggerianas sobre la técnica. Es imprescindible dejar claro que Ballard es un accesorio, nunca la base de tu dieta intelectual.

Mencionar a Isaac Asimov en las élites intelectuales madrileñas, huelga decir, equivale a eructar en una recepción con los reyes. Nadie te lo recriminará directamente, fingirán que no ha pasado, pero notarás cómo poco a poco todos se alejan en silencio, incómodos.

1.11.25

La religión gnóstica, de Hans Jonas

 
Hans Jonas fue un filósofo alemán que nació en 1903 en el seno de una familia judía. Tuvo que exiliarse en Estados Unidos con el ascenso del nacionalsocialismo; allí falleció en 1993. Su biografía vadeó por las tempestades del siglo XX y su obra da razón de ello. Muy influido por la filosofía existencialista y fenomenológica, exploró temas como la vida, la libertad y la responsabilidad.

De joven tuvo como maestro a Martin Heidegger, y como es de rigor, su maduración filosófica se supone que vendría pensando contra él, pero nunca consiguió matar del todo al padre y su prosa es a menudo tan farragosa, vacía y críptica como la del viejo nazi. Aunque las propuestas de Jonas son infinitamente más interesantes y, por ejemplo, El principio de responsabilidad, su obra más reconocida, tiene bajo su hojarasca heideggeriana un gran nutriente ético.

El libro de Jonas que nos ocupa ahora es, sin embargo, La religión gnóstica. El mensaje del Dios Extraño y los comienzos del cristianismo. Aquí analiza, con una erudición insultante, las creencias gnósticas, sus orígenes históricos y su impacto en el pensamiento religioso y filosófico, especialmente en relación con el helenismo y el cristianismo primitivo, imperantes en la época.